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CUANDO NO QUEDA NADA

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En ocasiones el rugby, como todos los demás deportes, es injusto y duro, y las insatisfacciones invaden a los jugadores tras duras contiendas en las que se saben merecedores de mucho (muchísimo) más. A veces estas sensaciones se reproducen, partido a partido, y lastran la moral de un conjunto que no levanta la cabeza ni para tomarse una cerveza después de jugar.

Pero ayer no fue exactamente uno de esos días, Veterinaria se medía con uno de los equipos de la parte alta de la tabla, un histórico de División de Honor, que desde el principio demostró que es otro de los candidatos al ascenso. El CAU Metropolitano, aún con un plantel corto de jugadores sobre el acta, plantaba algunas caras conocidas y jugadores de mucho nivel, que componían un equipo enormemente competitivo.

El inicio del CAU en tromba dejó a los nuestros, desde un inicio, cariacontecidos y expectantes a que los locales bajaran el pistón para poder empezar a disponer de balones que mover. La defensa verde, fuerte y efectiva, impedía el avance local en muchas ocasiones, pero la continuidad en el juego de los de morado dejaba a los nuestros descolocados e incapaces de cortar el grifo atacante. Así, ya en los primero 15 minutos, Veterinaria había recibido tres ensayos y se encontraba tocada, pero no hundida. A partir de ese momento, y salvando la Lesión de Lucena, que obligó a los nuestros a recomponer filas, el equipo se recuperó anímicamente y, tras arreglar sus primeros errores en la fases estáticas, comenzaba a tener el balón y jugarle a CAU de tú a tú en la medular del campo. La defensa verdinegra se empleaba con intensidad y superioridad, cortando el avance de CAU, pero siendo incapaces de evitar un nuevo ensayo sobre el minuto 30.

El descanso fue curativo para los verdes, que se conjuraron en, a pesar de la probable derrota, dominar el partido y jugarle con el balón a uno de los favoritos de la tabla. Veterinaria consiguió lo propuesto y se hizo con el control del juego, asentándose en la 22 contraria durante la mayor parte de la segunda parte. En esta tesitura, Luispa lograba el único ensayo verde de la contienda y, de nuevo, los fallos en el lateral a escasos metros de la línea de marca nos impidieron irnos con más puntos, sin duda merecidos. Veterinaria fue capaz de recomponer a sus efectivos anímica y físicamente, pero no pudimos traducir en puntos el coraje y la actitud demostrados. Dos errores más en la recolocación y placaje permitieron a CAU ampliar su ventaja, dejando finalmente el marcador en un CAU 38 – 7 Veterinaria.

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