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Quien toma las decisiones acaba equivocándose   

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Así podría resumirse el último partido de nuestro A frente a Arquitectura del último fin de semana. Veterinaria carbura en su juego, pero sigue adoleciendo de errores que le podrían impedir, a este paso, sacar buenos resultados de la bonita primera regional madrileña.

Nuestros chicos se enfrentaban en Puerta de Hierro al veterano conjunto de Arquitectura, un histórico del rugby nacional, que a pesar de no estar en su mejor momento, sigue sabiendo competir en cada minuto de un partido, lo cual los diferenció de los nuestros.

El inicio del encuentro se planteó parecido a los de las últimas jornadas; una Veterinaria dominadora, rápidamente ocupaba el tapete rival y, sin brillantez pero con oficio, mantenía largas posesiones que le permitían abrir balones a una línea que comenzó rápida e incisiva. Un golpe transformado por Jorge nos sirvió para ponernos por encima en el marcador mediada la primera parte. A partir de entonces, Veterinaria continuó dominando el encuentro, apabullando a una Arquitectura plagada de buenos defensores que hacían inútil el esfuerzo veterinario. Cuando las primeras fuerzas empezaron a fallar y los nuestros trataban de penetrar la línea rival a la desesperada, Arquitectura hacía buenas sus virtudes y no perdonaba para irse al descanso con dos ensayos en el casillero.

Los de verde y negro continuaron dominando el encuentro en todos sus términos, a pesar de una touch de nivel muy bajo que empieza a preocupar y una melé descompuesta, que no supo aprovechar la flaqueza de los pilieres blancos, muy inferiores a los verdes. Los de la facul continuaban aproximándose y se sumaban sus llegadas a la línea de 5 rival por errores inexplicables fruto de la presión. Touches entregadas al contrario o errores de mano en la continuidad privaron a los verdes de un ensayo que podía haberles mantenido en el partido. Marcado el partido por las tomas de decisiones, desacertadas en muchos casos, Veterinaria no conseguía meterse en la cabeza que podía ganarlo y Arquitectura continuaba haciendo sangre cada vez que olía el centro del campo con el balón en las manos. El partido finalizó con un resultado de 21-3 para los de blanco.

Aún con todo, los nuestros no bajaron los brazos, el trabajo realizado comenzó a plasmarse durante 80 minutos en el campo, y esto sin duda se va a traducir en victorias en las próximas semanas. No obstante, los nuestros no deben descuidarse y no pueden permitirse fallar más ante los equipos de la parte baja de la tabla, rivales directos por la permanencia.

 

 

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